Los Guardianes de Almas 2 primeras páginas del capítulo 1

El oráculo de los guardianes de almas en Perú se había reunido para discutir a fondo un asunto importante. La actual búsqueda de nuevos guardianes de almas estaba siendo complicada; habían conseguido encontrar a un nuevo guardián, pero necesitaba que alguien lo instruyese. Así pues, habían decidido llamar a Enric Castillo Rodríguez, uno de sus mejores guardianes de almas, para asignarle esta misión. Las deidades incas —el dios del sol, Inti; la diosa tierra, Pachamama; la diosa del maíz, Mama Sara; el dios de la creación, Viracocha; la diosa de la luna y de las estrellas, Coyllur, y la deidad de la muerte, Supay— conformaban este oráculo y juntos guiaban y protegían a los guardianes y su secreto. Quizás algún día la humanidad estuviera lista para conocer sus orígenes y saber la verdad, pero mientras tanto los guardianes de almas seguirían con su labor: guiar a las almas perdidas, conocidos como fantasmas, hacia un lugar donde pudieran descansar en paz. 

Enric era un hombre alto, con el pelo rubio cenizo, largo y ondulado. Tenía los ojos verdes y la piel bronceada por el sol. Era medio americano y medio peruano, por eso su color de piel era algo más claro que la media. Poseía facciones marcadas, quizás demasiado para alguien que tenía tan solo treinta y cinco años, pero la vida lo había llevado hasta allí por algún extraño motivo. 

Enric estaba muy extrañado, pues la última vez que había visto al oráculo fue cuando perdió a su esposa, Karina, y hacía ya más de diez años de aquello. Enric suspiró, no podía creerse que hubiera pasado ya tanto tiempo. Su corazón, a pesar de todo, seguía demasiado roto, pues se sentía culpable de la muerte de Karina. Se miró la mano derecha: la prótesis funcionaba bien; sin embargo, ya tenía bastante tiempo, seguramente tendría que reemplazarla en un futuro. 

—Bienvenido, guardián de almas Enric. Soy el dios del sol, Inti. Te hemos llamado aquí para encomendarte una misión.

—¿Una misión? —preguntó Enric.

—Así es —respondió Coyllur—. Tu misión es instruir a un nuevo guardián de almas y llevarlo desde Sincapua hasta Sipán. 

—Ya sabéis que ahora viajo solo. Así pues, ¿por qué me habéis elegido a mí? —quiso saber Enric.

—Pues porque actualmente eres el único guardián que viaja solo. Además, eres uno de nuestros mejores guardianes y sabemos que, llegado el momento, te esforzarás en la instrucción del nuevo guardián —explicó Pachamama. —Entiendo… Acepto la misión —afirmó Enric—. ¿Cómo puedo encontrarlo? —Ya te está esperando fuera, guardián. Se llama Gael y, hasta que finalice su viaje, será tu aprendiz —contestó Viracocha—. Recuerda que cada paso que des te acercará un poco más al final del destino, guardián. No tengas prisas por recorrer el camino, pero no te demores demasiado. —¡Ve y completa la misión que te hemos otorgado, guardián! —ordenó Mama Sara. Enric asintió y, tras hacer una leve inclinación de cabeza en símbolo de respeto, el oráculo desapareció. Enric suspiró, no le apetecía ni lo más mínimo aquella misión. Al salir de su caravana, se encontró con un chico delgado y de tez obscura intentando aclararse con un mapa gigante que sostenía. Llevaba puestos unos pantalones vaqueros, una blusa grande de color caqui, unas sandalias de cuero marrón y un sombrero de paja viejo. Al darse la vuelta, pudo observar que tenía el pelo negro como la noche, corto y lacio. Su nariz era chata y pequeña, tenía una sonrisa enorme y los ojos eran como dos trozos de océano. —¡Hola! —saludó enérgicamente Gael—. Yo soy Gael y tú debes de ser Enric. Un placer. Gael sonrió mostrando unos hermosos surcos sobre su rostro, ovalado y pequeño. Gael aparentaba mucho menos, pero en realidad estaba a punto de cumplir veintinueve años. —Así que tú eres el nuevo guardián de almas. Yo también comencé siendo muy joven. ¿Cuántos años tienes? —Veintiocho años. Tampoco creo que nos llevemos tanto, ¿no? —Siete años, pero bien podrían ser mucho más. —Pues no creo, siete años son siete años, ni más ni menos —respondió Gael con una sonrisa. Gael se rascó la cabeza y Enric suspiró. Iba a ser un viaje tediosamente largo. Esperaba algún tipo de recompensa por parte del oráculo, como que no le dieran más misiones de ese tipo en los años que le quedaban de servicio.

Autor: elenasiles

En 2014 publiqué mi primer libro impreso "La Prueba". En 2019 publiqué La Guerrera Drager , en 2020 Piratas de Sagara y en 2021 Los Guardianes de Almas. Fui directora de YouAreWriter desde 2013 a 2019. He participado como autora en Renacer, Antología Benéfica (2020), en Invencibles, Una antología benéfica (2021) y en Antología Recuerdos de Tinta (2021). Además he coordinado, editado y publicado Antología Show Your Rare (2020) , Antología Sueños de Aire (2020) y Antología Criaturas de la Noche (2021) Mi email es: youarewriter.wordpress@hotmail.com Mi blog: www.elenasaavedrasiles.wordpress.com

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