La Prueba cap 6 por Elena Siles

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Capítulo 6

Los jugadores se miraron mutuamente como inspeccionando a los que serían los compañeros de equipo o sus enemigos pues había 4 pasajes y eran 5. Aunque se unieran para atacar al otro equipo aún les sobraba una persona lo que significaba que llegado el momento tendrían que enfrentare entre ellos y decidir quién se quedaba.

 

— ¡No puede ser! – gimoteó Caroline— Yo no he hecho nada malo para estar aquí. Soy una buena persona. ¿Por qué estoy aquí?

— ¿Es que acaso no lo ves? – insinuó Brittany y Caroline negó con la cabeza como respuesta— No hay un porqué sólo un para qué. Quieren hacerse famosos a nuestra costa por eso nos graban.

— Deberías estar agradecida niña— le aseguró Tyra— Si eso es lo que quieren de nosotros significa que no nos mataran, al menos no por ahora.

— Vaya mira tú que alivio— contestó irónicamente Wesley— Y yo que pensaba que el problema principal es que estamos a la merced de un psicópata y de su ridículo juego en mitad de una isla desierta.

— Al menos estamos vivos porque si quisieran matarnos ya lo habrían hecho. ¿No crees?—le reprochó Tyra.

— Si le damos espectáculo nos dejarán vivir y nos ayudarán a superar al otro grupo en la carrera para nuestra supervivencia. Así que propongo que le demos lo que quieren, es la única manera de sobrevivir— sugirió Brittany.

— ¿Y cómo lo hacemos?— preguntó Simon.

Brittany sonrió maliciosamente— Es bastante más sencillo de lo que crees, créeme— Brittany se dirigió a la cámara— ¿Quieren espectáculo? — Brittany se arrancó parte de la ropa mostrando así su espectacular cuerpo ante la cámara que la enfocaba fijamente— Aquí tienen lo que quieren— De pronto cayó delante de ellos en un paracaídas una mochila con provisiones— Te dije que era más sencillo de lo que creías.

— Me has sorprendido niña— afirmó Tyra— No eres tan tonta como aparentas ser.

— Las apariencias engañan, ¿no es así? – respondió Brittany con una sonrisa.

— Desde luego niña. Ahora marchémonos. Tenemos que alcanzar al otro grupo antes de que sea demasiado tarde— les ordenó Tyra.

— Como usted mande sargento— bromeó Wesley.

— ¿Acaso quieres quedarte aquí solo graciosillo? – insinuó Tyra.

Wesley dejó de sonreír inmediatamente— No, claro que no.

— ¡Pues andando! –les gritó Tyra— todo aquel que no pueda seguir mi ritmo al menos que no se queje. No soporto a los quejicas— Todos comenzaron a andar rápidamente— Bien. Vamos

Brittany cogió la mochila con las provisiones y cuando pasó por al lado de Tyra le dijo— Te confieso que yo tampoco les soporto.

 

— Tú y yo nos vamos a llevar muy bien niña— confesó Tyra.

— No me llames niña. No soy una niña. Mi nombre es Brittany.

Tyra sonrió, a pesar de ser una niña pija tenía agallas y eso le gustaba; no era la persona que Tyra había creído que era. La había juzgado demasiado rápido quizás— Mi nombre es Tyra.

— Un placer conocerte Tyra— Brittany le estrechó la mano y después siguió andando por su cuenta.

 

“Imbécil mujer negra. No se había dado cuenta de nada; ni siquiera podía mirarla sin vomitar. En cuanto me deje de servir, la mataré. Aunque de forma accidental por supuesto, no quiero que por culpa de matar a una negra tuviera que ir a la cárcel cuando volviera a casa. Por desgracia la justicia no ve con mis ojos; si no, no me tendría que molestar en ocultar su muerte. Bueno, mejor así, puede que sea incluso más divertido” pensó Brittany.

Pero Brittany sabía que Tyra era la más fuerte del grupo; si se hacía amiga suya tendría una baza a su favor para sobrevivir a la prueba, así que había fingido ser lo que no era para tenerla de su parte y llegado el momento oportuno… cuando todos estuvieran cansados atacarles por la espalda con la ayuda de Tyra y así asegurarse de tener una plaza en el barco. En cuanto al otro grupo, no lo conocía pero seguro que era mejor que aquel. Por favor tan sólo había que mirarles. Un hombre delgaducho más inútil que un perro guía ciego; una niñata la cuál era tan fea que cuando intentó enviar su foto por email la detectó el antivirus; un negro que era tan tonto que seguro que para tener más folios los fotocopiaba; y luego, estaba Tyra, que se creía ninja por ir siempre de negro. Imbéciles. Unos más que otros, encima tendría que soportar a negros en su grupo; eso sí que le costaría ocultarlo. Brittany veía a los negros como la escoria de la humanidad, para ella no eran más que la basura; eran aquellos que se encargaban de lavar la mierda de los blancos. Para Brittany era inaceptable estar rodeada de negros por gusto, eso le ponía enferma; pero se había visto obligada a compartir el viaje con aquella gente y dado que no habían encontrado aún al otro grupo no tenía elección.

En el caso que el otro grupo también estuviese lleno de negros, estaba decidida a matarlos a todos para que quedasen tan sólo los aptos para salir vivos de la prueba: los blancos. Aunque viendo cómo eran los blancos con los que estaba no sufriría si ellos también morían de forma… accidental durante el viaje. En realidad ella quería ser la única superviviente, era la única que se merecía vivir de entre todos ellos.

Llegado el momento Brittany tenía muy claro que ella era la única que iba a salir en aquel barco, le daba igual que hubiese tres plazas más; no quería compartirlas con nadie, ni mucho menos con aquellas personas. Quizás alguien del otro grupo pudiera agregarse, pero ninguno de los que ahora la acompañaba; sería un insulto para ella volver a casa rodeada de aquella escoria. Pasase lo que pasase, tendría que matar al menos a los dos negros, no podía permitir que sus amigos y todos aquellos que la conocían la vieran con negros.

La luz mañanera despertó a Cat y ésta despertó a Vincent y a William. Para su sorpresa todos, excepto John, estaban allí. Cat supo que había decidido ir por su cuenta por William. La herida de William seguía siendo muy profunda y Cat había tomado una decisión errónea al dejar que les acompañara; ahora lo sabía. Debían hablar como grupo y decidir qué hacer con William. Ya se habían atrasado mucho por su culpa y no podían seguir atrasándose.  Cat estaba segura que aunque se retrasaran, el barco seguiría allí para volver a casa, pues lo único que buscaba el secuestrador era el juego no sus muertes, no podía arriesgarse. ¿Y sí el barco ya no estaba allí cuando consiguieran llegar hasta él? Desde luego no podrían llegar a tiempo si iban con William, tendrían que dejarle atrás. John tenía razón, debería haberle hecho caso desde el principio.

 

Una voz ya conocida por ellos sonó por un megáfono— Buenos días. Estáis aquí para jugar un juego que me gusta llamar la Prueba. Las personas que están a vuestro lado serán vuestros compañeros o vuestros rivales, vosotros elegís. En cada rincón de esta isla hay cámaras que os grabarán en tiempo real y cuyas imágenes serán transmitidas por internet en lo que se conocerá como el reallity más visto de toda la historia. Vuestro objetivo será sobrevivir el tiempo suficiente como para llegar hasta el otro lado de la isla dónde hallaréis un barco que os llevará a casa. Tenéis 4 días para superar la Prueba, aquellos que consigan llegar hasta el barco. Pero hay un pequeño detalle: ya hay otro grupo de otras cuatro personas en la isla que os lleva dos días de ventaja y sólo hay cuatro pasajes para ese barco. Así que tenéis dos opciones: o intentáis inútilmente alcanzarles o les matáis antes de que se oculte el sol del cuarto día. Vosotros decidís jugadores. Vuestra vida o la de ellos. Bienvenidos a la Prueba.

— Dios santo— dijo alarmado William— ¿Qué significa esto?

— Significa que tenemos competencia – respondió Vincent— ¿Es que no has escuchado al megáfono?

— Por supuesto que sí. Pero lo decía por nosotros. Con mi herida no podremos avanzar mucho, perderemos. Ellos llegarán primero— dijo asustado William.

— En eso tienes razón. Creo que John ya sabía que esto iba a pasar. Quizás se haya encontrado con el otro grupo y haya sacado conclusiones por su propia cuenta lo que explica por qué no está aquí— explicó Cat.

William de pronto comprendió que le iban a dejar allí desangrándose— No, no podéis dejarme atrás. No podéis dejarme morir aquí.

— No tenemos elección William— dijo afligido Vincent— Lo siento, pero si no nos vamos también moriremos— Vincent se apartó de su lado y se fue al lado de Cat— Y no quiero morir William, soy muy joven aún para morir.

— Si no me lleváis con vosotros cuando volváis a casa mi padre os matará a vosotros también. Tiene mucho dinero y puede ordenar mataros— les amenazó William— Así que si queréis vivir llevarme con vosotros.

— ¡¿Lo habéis escuchado?! – gritó Cat— Piensa ordenar matarnos cuando volvamos. Espectadores vosotros podéis ayudarnos. ¿Pensáis dejar que eso ocurra? ¿Qué los ricos nos controlen como si fuéramos juguetes? Si estáis hartos, como lo estoy yo ¡Dadnos una señal! Ayudarnos a nosotros, los ciudadanos, que somos como vosotros a salir vivos de esta isla— De pronto una caja cayó del cielo con un paracaídas y aterrizó delante de Cat. Cat la abrió y dentro de ella había una pistola. Estaba cargada— Lo siento William. Los espectadores han decidido.

— ¡Espera! ¿Vas a matarle? – dijo alarmado Vincent.

— ¿Quieres morir? – insinuó Cat y Vincent no respondió— Tenemos que matarle. Así es cómo va esto. Ahora lo sé.

— Yo sólo pensaba dejarle atrás Cat. No tenemos porqué matarle.

— Si no lo hacemos él – dijo Cat refiriéndose al secuestrador— nos matará a nosotros antes de que tengamos una oportunidad contra ese nuevo grupo. Esta es la verdadera prueba Vincent. Quieren ver qué somos capaces de hacer para sobrevivir.

— Esto no será una única vez Cat. Si aprietas el gatillo tendremos que matarnos mutuamente uno a uno hasta que sólo quede uno. Si aprietas el gatillo… entonces él habrá ganado— le respondió Vincent.

Cat bajó el arma y se la guardó— Tienes razón. Pero me guardaré el arma, puede que nos haga falta en un futuro— Vincent asintió como respuesta.

 

Cat se dio la vuelta cuando de pronto sintió como William tiraba de ella. William le cogió el arma, iba a encañonarla pero Cat pudo darle una patada y escapar de él justo a tiempo.  Sin embargo Vincent no pudo esquivarlo por completo y el disparo le dio en el brazo izquierdo. William soltó el arma horrorizado por lo que acababa de hacer, sin saber qué decir a continuación. Cat aprovechó el momento para volver a coger el arma. William miró a Cat y supo que tenía que cargar contra ella. Cat sin tiempo de reacción disparó y William cayó al suelo con un balazo entre los ojos. Cat dejó el arma de nuevo en el suelo y corrió hasta Vincent preocupada. Por su culpa le habían disparado, tenía que hacer algo, tenía que salvar su vida para remendar su error.

 

— ¿Estás bien? – preguntó asustada Cat.

— Sí, pero William…

— No tuve elección. Se abalanzó contra mí… yo tan sólo disparé. No quería matarle sólo quería que no me matase a mí. Yo quería darle en la pierna, pero no apunté bien; y él se movió y todo ha sido tan rápido…

Vincent la miró compasivamente— No te preocupes. Has hecho lo correcto, pero estoy tan acostumbrado a salvar vidas que… cuando te he visto disparar… es como si me hubieras disparado a mí.

— No.… no digas eso. Eres un buen hombre, no mereces morir.

— Yo hubiese muerto de igual forma. Tengo cáncer— reveló Vincent.

Cat le miró intensamente a los ojos— No lo sabía.

— Claro que no. ¿Cómo podías saberlo? Por eso deseo mi muerte en vez de la de William. Yo habría muerto igual, pero él era muy joven… Tan sólo tenía una herida en la pierna. Ojalá hubiese sido yo el que se hubiese caído por la trampa… Ojalá hubiese sido yo el que hubiese muerto— dijo tristemente   Vincent.

— Bueno eso aún lo podemos arreglar— intervino de pronto John.

Cat se dio la vuelta y vio a John apuntándoles— ¿Pero qué haces? ¡Baja el arma John! Podrías disparar a alguien.

— Eso es lo que precisamente quiero imbécil— le contestó John.

A Cat se le cambió la cara radicalmente y se puso blanca— Pero… ¿por qué? ¿Por qué quieres matarnos? Nosotros no te hemos hecho nada. Aún podemos salvarnos todos John. No tiene por qué morir nadie más.

— ¡Te equivocas!— gritó John— Debéis morir todos. ¿No lo entiendes? Si vosotros no morís en esta isla yo moriré cuando salga de ella. Mi mentor me matará si no cumplo con sus exigencias. Pero debíais ser vosotros quién dijera a los espectadores que os enviaran un arma, así vosotros mismos os habríais matado y a mí no podrían acusarme de nada porque vosotros mismos me habéis amenazado antes con esta arma. Al matar a William también estaríais dispuestos a matarme a mí, por lo que sólo me queda mataros a vosotros en defensa propia. Será una bonita alegación para el fiscal cuando vuelva.

Vincent apartó a Cat y corrió hasta John, John le disparó tres veces, pero John no pudo detenerle — ¡Corre Cat! Tú aún puedes salvarte.

 

Cat miró la escena horrorizada y se dio la vuelta y corrió. John apuntó a Cat pero Vincent se le abalanzó y la bala fue a parar al suelo. Finalmente John volvió a disparar a Vincent el cuál esta vez sí cayó muerto delante de sus ojos. Pero acababa de malgastar todas las balas por culpa de ese imbécil y Cat había conseguido escapar. Ahora no podía matarla, si la mataba su amo no estaría contento pues no formaba parte del juego.

John sonrió pues ya sabía cómo ocuparse de Cat. El otro grupo de jugadores escuchó varios disparos y se miraron esperanzados, poco después pudieron ver a John malherido yendo hacia ellos.

 

— Ayúdame. La líder de mi grupo se ha vuelto loca. Cuando ha escuchado la noticia de que vosotros estabais también en la isla intentó matarnos a todos para poder ir con vosotros. Dijo que nosotros no merecíamos vivir— explicó John mientras se arrastraba hasta ellos— Por favor no dejéis que esa loca consiga ganar, si la encontráis matadla— John se hizo el moribundo y cayó a sus pies. “Vas a morir Cat, puede que yo ahora no pueda matarte, pero ellos sí. ¿No pensarías de verdad que podrías escapar de mí verdad?” pensó John maliciosamente mientras planeaba su siguiente paso ahora que estaba con el otro grupo. Había sido incluso mucho más fácil de lo que había pensado. Ahora ya tan sólo debería esperar pacientemente y ellos se encargarían de ella.

Siguiente capítulo: https://elenasilesbernal.wordpress.com/2016/06/25/la-prueba-cap-7-por-elena-siles

Autor: elenasiles

En 2014 publiqué mi primer libro impreso "La Prueba". En 2019 publiqué La Guerrera Drager , en 2020 Piratas de Sagara y en 2021 Los Guardianes de Almas. Fui directora de YouAreWriter desde 2013 a 2019. He participado como autora en Renacer, Antología Benéfica (2020), en Invencibles, Una antología benéfica (2021) y en Antología Recuerdos de Tinta (2021). Además he coordinado, editado y publicado Antología Show Your Rare (2020) , Antología Sueños de Aire (2020) y Antología Criaturas de la Noche (2021) Mi email es: youarewriter.wordpress@hotmail.com Mi blog: www.elenasaavedrasiles.wordpress.com

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