La Prueba cap 3 por Elena Siles

Capitulo anterior: https://elenasilesbernal.wordpress.com/2016/01/25/la-prueba-cap-2-por-elena-siles

Capítulo 3

Los tres protagonistas están tirados en la playa inconscientes. John les observa satisfecho y se tumba a su lado. Los cuatro se van levantando lentamente observándose unos a otros confusos.

Al principio se miran con desconfianza, pero entonces una voz comenzó a sonar desde un megáfono— Buenos días. Estáis aquí para jugar un juego que me gusta llamar la Prueba. Las personas que están a vuestro lado serán vuestros compañeros o vuestros rivales, vosotros elegís. En cada rincón de esta isla hay cámaras que os grabarán en tiempo real y cuyas imágenes serán transmitidas por internet en lo que se conocerá como el reallity más visto de toda la historia. Vuestra única Prueba será sobrevivir el tiempo suficiente como para llegar hasta el otro lado de la isla dónde hallaréis un barco que os llevará a casa. Tenéis 4 días para superar la Prueba, aquellos que consigan llegar hasta el barco sobrevivirán, los demás… bueno ya os podéis imaginar lo que os sucederá al resto.

 

— Esto no puede estar pasando. No, no— dijo llorando William.

— ¡¡Cállate!! ¡Así no me dejas pensar! — le ordenó Cat.

— Nunca saldremos de aquí con vida— dijo Vincent.

— No, no…— seguía lamentándose William.

— ¡¡Callaos todos!!— gritó Cat y todos se callaron— Vamos a salir de aquí con vida, ya le habéis escuchado, tan sólo tenemos que cruzar la isla antes de 4 días y podremos irnos.

— ¿De verdad creéis que nos dejará marchar sin más? — insinuó John.

— Conozco a este tipo de sujetos, lo mejor es seguir sus reglas— afirmó Cat.

—¿Eres policía? – preguntó Vincent.

— No, pero leí un libro al respecto— respondió Cat— Y creedme la única esperanza que ahora tenemos es jugar según sus reglas y esperad llegar a tiempo al barco.

— ¡Yo no debería estar aquí! — se quejó William— Mañana tenía un examen y si aprobaba entonces conduciría mi nuevo “mercedes” asombrando a las chicas del campus.

— Lo que nos faltaba un niño rico mimado, como si no tuviéramos suficientes problemas ya— se burló Vincent.

— ¡No me llames así! — le advirtió William— ¿Acaso no sabes quién soy?

— Pues sinceramente, ni lo sé ni me importa— contestó Vincent.

— Mi nombre es William MacArthur, soy el heredero de la mayor compañía de producción de electricidad de todo el país, así que un poco de respeto.

— ¿Por un niñato que no sabe ni multiplicar 2×2? Si ya, claro— dijo sarcásticamente Vincent.

— ¡Callaos los dos! Comportaos, parecéis niños de preescolar. Si queréis sobrevivir tendremos que trabajar juntos así que haced las paces— les mandó Cat. William y Vincent se dan la mano— Bien ahora deberíamos comenzar a andar si queremos llegar a tiempo al barco. Vamos.

 

Los chicos caminaron atravesando la isla lo más rápido que podían, pero Cat al estar mucho más en forma les sacaba mucha distancia. Así que Cat empezaba a cansarse de estar todo el tiempo esperándoles y decidió meterles un poco de presión para ir más deprisa.

 

— ¡Vamos! — les animó Cat— Hay que seguir andando si queremos llegar hasta el barco a tiempo.

— ¿Y quién te ha puesto a ti cómo líder? — preguntó William

— Pues yo misma, no me hace falta nadie más— contestó Cat— ¿O es que acaso tienes una idea mejor?

— Pues sí listilla— le reprochó William— Si nos quedamos aquí el tiempo suficiente mis padres vendrán a buscarme y saldremos vivos, sin embargo, si nos adentramos más podemos morir de hambre. En la playa podremos hacer señales para que nos rescaten, sin embargo, aquí dentro del bosque nos perderemos y moriremos. Y yo no quiero morir soy demasiado rico y demasiado joven para morir.

— Pues quédate y haz señales en medio de la nada si quieres, yo voy a buscar ese barco y salir de aquí antes de que el loco que nos ha secuestrado cambie de idea y nos mate mientras dormimos— le recriminó Cat.

— Yo estoy de acuerdo con ella. Será mejor que sigamos— afirmó Vincent.

 

Los chicos vuelven a andar y entonces de pronto William se cae en una trampa y se hace una herida muy grave en la pierna.

 

— Ahhh— gritó William.

— ¿Estás bien? — preguntó Vincent

— ¿Tú que crees gilipollas?— dijo irónicamente William— ¡Pues claro que no! Me he torcido un tobillo; y encima por si fuera poco he manchado los Levis.

Cat ayuda a levantarse a William— Tendremos que hacerle un torniquete. ¿Alguien sabe hacer uno?

— Yo soy médico— Vincent le ata un pañuelo sobre la herida y le hace un torniquete sobre la herida— No podemos seguir avanzando hoy, tenemos que esperar que deje de sangrar para poder continuar.

— Si por cada inconveniente nos paramos no llegaremos hasta el barco. Propongo que le dejemos aquí y sigamos sin él. Si no, no podremos llegar a tiempo y ninguno de nosotros sobreviviremos— intervino John.

— No vamos a dejarle atrás— aseguró Cat.

— Está bien, esperaremos que el niño mimado esté mejor para continuar— dijo John.

 

Los chicos se sentaron en un claro del bosque, William por fin había dejado de sangrar, pero era demasiado tarde como para continuar; todos necesitaban descansar, sobre todo William.

 

— Después de esta experiencia nada será igual en nuestras vidas— comentó Vincent.

— Yo creía que estaba preparada para estas situaciones, soy entrenadora profesional, y sin embargo toda esta experiencia me sobrepasa. No tenemos agua potable, ni comida. Creo que no vamos a sobrevivir.

— Voy a morir en este sitio, jamás me imaginaba que mi muerte sería en un sitio así— se lamentó William.

— Deja de quejarte pareces un bebé— se burló John.

— John tenía razón, tendríamos que haber dejado atrás a William, ahora será demasiado tarde para todos— respondió Vincent.

— Si hubiéramos hecho eso, habríamos hecho exactamente lo que nuestro secuestrador quería— afirmó Cat.

— Pero ahora podríamos sobrevivir— aseguró John

— No nos va a matar, no. Nos dará más tiempo. Él quiere jugar con nosotros, quiere ver como luchamos para llegar hasta el barco. Seguro que nos tiene alguna sorpresa esperándonos— alegó Cat.

— En ese caso será mejor que busquemos agua para limpiar la herida de William y poder beber— intervino Vincent— Necesitamos provisionarnos bien para lo que nos pueda venir a continuación.

— Tienes razón. Yo saldré para buscar las provisiones— Cat se marcha y vuelve poco después con una botella de agua y algo de comida— Me acabo de encontrar esta botella y estos víveres cerca de aquí. ¿Veis? El secuestrador quiere que juguemos a su juego. Su meta es que le demos la máxima expectación posible, esto está siendo transmitido, si morimos ahora nada de esto valdría la pena.

— No deberíamos subestimarle, nunca se sabe cómo va a reaccionar— nos advirtió John.

— Lo mejor que podemos hacer es unirnos como grupo. Así que deberíamos conocernos más. Yo soy Catherine, pero todos me llaman Cat.

— Yo me llamo Vincent, y soy médico. Trabajo en el hospital de Santa Mónica.

— Yo me llamo John y soy bróker de bolsa.

— Yo estoy estudiando empresariales para heredar la empresa de mi padre— dijo William.

— No tenemos nada en común. ¿Por qué nos habrá elegido a nosotros?— preguntó Vincent.

— Bueno todos somos de Miami, ¿no?— comentó William— Quizás sea tan sólo que vivimos en el mismo sitio.

— Yo no veo ninguna relación más, desde luego— respondió Cat.— Así que nuestro secuestrador bien podría ser nuestro vecino, que bien— dijo irónicamente Vincent.

— Bueno será mejor que descansemos, mañana tendremos que continuar— sugirió Cat.

— Ya no merece la pena seguir, ¿no os parece?— insinuó John— Yo no pienso rendirme, así que mañana en cuanto salga el sol comenzaré de nuevo la marcha. Quien quiera acompañarme puede venirse y quien quiera rendirse pues que se quede. Buenas noches— se despidió Cat.

 

Y como si nada todos se fueron a dormir excepto John que se quedó trazando planes para el día siguiente. Les esperaba la prueba más difícil de todas.

siguiente capítulo: https://elenasilesbernal.wordpress.com/2016/03/24/la-prueba-cap-4-por-elena-siles

Autor: elenasiles

En 2014 publiqué mi primer libro impreso "La Prueba". En 2019 publiqué La Guerrera Drager , en 2020 Piratas de Sagara y en 2021 Los Guardianes de Almas. Fui directora de YouAreWriter desde 2013 a 2019. He participado como autora en Renacer, Antología Benéfica (2020), en Invencibles, Una antología benéfica (2021) y en Antología Recuerdos de Tinta (2021). Además he coordinado, editado y publicado Antología Show Your Rare (2020) , Antología Sueños de Aire (2020) y Antología Criaturas de la Noche (2021) Mi email es: youarewriter.wordpress@hotmail.com Mi blog: www.elenasaavedrasiles.wordpress.com

5 opiniones en “La Prueba cap 3 por Elena Siles”

  1. Un capítulo ligero y rápido de leer debido a la cantidad de diálogos breves y la falta de descripciones. Esto hace que todo sea muy directo y que no se nos ambiente lo suficiente como para sentirnos dentro de la isla o hacernos experimentar cierta claustrofobia. Por otro lado, se podría justificar como que el lector es uno de los espectadores que está viendo el programa en directo, a través de las cámaras.
    Siguen habiendo muchos errores. Veo que para la parte de la isla has optado por la narración en presente; eso está bien, puesto que es un programa en directo y de este modo se transmite mejor esa sensación. Pero ocurre lo mismo que en el primer capítulo: se cambia continuamente de presente a pasado. Y la forma de señalar los diálogos a veces es confusa, como en el final.
    Por otro lado, yo no habría sido tan directo con las decisiones de los personajes y sus presentaciones. Me lo habría tomado con más calma.
    Seguiré leyendo.
    Un abrazo, Elena.

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